“LA MISIÓN DE LA PREDICACIÓN DE JESÚS”

Publicado en por Fraternidad San Vicente Ferrer

En el capítulo 1º de San Marcos, el evangelista nos narra los inicios de un predicador itinerante que decide iniciar su ministerio, con la gente más pobre, desposeída, discriminada, marginada y otra clase de gente modesta que vivía de la pesca y la agricultura. Tendría Jesús unos 32 años cuando comenzó su misión en Galilea, a donde decide transitar después que el bautista Juan es entregado. A pesar que tenía casa en Nazaret, no se queda a vivir en ella, sino que prefiere irse a la casa de Simón y Andrés, ubicada en Cafarnaúm, en la región del lago de Galilea. Podría suponerse que decide abandonar la ciudad por temor a correr la misma suerte del bautista, pero lo más probable es que lo haya hecho como una estrategia misionera para iniciar con su actividad de predicador itinerante, porque Cafarnaúm era una aldea importante y estaba bien comunicada a través de caminos vecinales con el resto de Galilea, las ciudades fenicias, la región de la Decápolis y la Tetrarquía de Filipo. En cuyos alrededores y puntos circunvecinos transitó en más de 200 aldeas, según el historiador Josefo. Empieza diciendo: “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; conviértanse y crean en la Buena Nueva” Marcos (1, 15).

 

Tres aspectos puntuales son notables en las palabras externadas por Jesús en aquella oportunidad: Reino de Dios, conversión y Buena Nueva.

 

1º.- El Reino de Dios es lo que viene a constituir el epicentro de su predicación, es lo que lo motiva y lo apasiona, animando toda su misión, algo por lo que Él dedica su vida entera para anunciarlo no como doctrina o religión sino, como un acontecimiento que la gente debe empezar a vivir con fe y alegría. ¿A quién no sorprendería al decir que el tiempo se ha cumplido y que el Reino de Dios está cerca?

 

2º.- Inicia su predicación invitando a la conversión, dejando claro que para ser su discípulo, es necesario hacer una transformación radical en nuestra vida. En el Nuevo Testamento cuando se exhorta a la conversión se alude a una reorientación fundamental de la voluntad humana hacia Dios, a apartarse del mal y a un retorno a aquél que es el salvador de todos los hombres (Hechos 26, 18; 1ª Pedro 2, 25).

 

3º.- Buena Nueva o evangélion, designa la buena nueva del acontecimiento de la salvación en Jesucristo y que San Marcos emplea siempre en un sentido absoluto. Todo Jesús es buena nueva y a pesar de ello, muchas personas que se autodenominan cristianos, con su testimonio de vida demuestran de manera concluyente que su dios no es el Dios de Jesucristo y por eso nos vuelve a hacer la misma invitación: Conviértanse y crean en la buena nueva porque el Reino de Dios ya se hizo presente entre nosotros.-

 

 

José Luis Riveiro Fernández,OP

Santo Domingo de Cobán, 22 de Enero de 2012

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