Urbanidad y buenas costumbres:

Publicado en por Fraternidad San Vicente Ferrer

No tengan miedo, que eso no pasará nunca…

Hace algunos días el que redacta estuvo por Rabinal en la aldea Pachalum,
(ubicada en el inicio o el final del descenso de la cuesta que comunica ese bello paisaje ecológico de la Verapaz),
y me encontré con el director del instituto ubicado en ese lindo paraje,

en nuestro conversatorio se encontraba inquieto y agitado, y me dice -Mire Don Fredy-…
-¿cómo es posible vea Ud. hoy lunes murió Doña Chinta vecina de esta aldea,
y los familiares corrieron a la parroquia del pueblo, para fijar la hora de la misa de cuerpo presente,… l
a respuesta del Cura fue-… "miren que hacen mañana la iglesia estará cerrada y miren que hacen,
porque es nuestro día de descanso",
-preguntan los familiares- "¿y el otro Cura también tiene descanso?", -le increpan los familiares-, -y el Cura responde: "Uds. creen que nosotros somos animales y que no necesitamos descansar"… -me pregunto:
¿y qué frutas le está pasando a este Señor Cura?.

Me apersono al día siguiente martes y de manera concreta el templo estaba cerrado, pregunto en la administración,
y se confirma lo dicho por el distinguido Docente un día antes. Puedo entender el concepto de cura céntrico del Presbítero, por su pésima formación, lo que me duele es el trato hacia los creyentes pobres, … días después llamo por teléfono a las oficinas parroquiales, solicito conversar con el Cura y una cálida vos me responde que no será posible,porque este señor no está, para responder a personas que no tienen cita previa, con él…
y por mis adentros me vuelvo a preguntar: pero, ¿qué frutas le pasa a este Señor?…
entré mis cóleras internas recordé … ¿cómo fue posible que hace un par de años el párroco de San Martin de Porres de Cobán permitió que un estimado creyente en su día de nupcias, montara prácticamente una camioneta 4X4 al atrio del templo, y el resto de creyentes guardamos silencio? …
Otro cura… cura céntrico… Pero si alguna ves este servidor llegara un día por algún…Cataclismo cósmico a ser ministro de  educación por unos meses, haría un plan de estudios sencillísimo al menos hasta los diez años de edad.
Tan sólo cuatro materias: matemáticas, lengua, inglés y urbanidad y buena educación. Ni religión, para que vean.
Un niño que con diez años maneja números, hace cuentas, tiene soltura numérica, ya aprenderá polinomios, física y química.
Un niño que con diez años lee correctamente comprendiendo lo que lee y escribe con corrección, aprenderá historia, geografía, literatura y lo que le echen sin problemas. El inglés por supuesto, para que pronto comprenda que su tierra es más que su caserío, la chenca del abuelo, el cortijo o la puerta del Sol. Y por supuesto urbanidad y buenas costumbres, que aprendan a convivir, a estar juntos, a respetar, a no molestar, a hacer la vida agradable a los otros.
Lo que toda la vida se denominó buena educación hoy está más que perdido. Y me refiero ahora ya directamente a la buena educación en los templos.
No sé por qué en la iglesia se puede hablar a gritos hasta que comienza una celebración, o por qué no se guarda un respetuoso silencio en las ceremonias.

No comprendo la necesidad de que en un bautizo la mitad de los asistentes deambulen por el templo cámara en mano, que los  móviles no dejen de sonar y que incluso se responda a las llamadas. No quiero entrar en el asunto “vestimenta”, pero si alguien se presenta en una boda en alpargatas, camiseta de tirantes y traje de baño, se le llama cuando menos grosero.
Pues así se han presentado en Semana Santa y ¿quiénes de nosotros se pone de pie y, con la educación del caso, les pide que abandonen el Templo? ¡nadie!. Pero de nuevo, ¿que frutas nos pasa?
Vergüenza y admiración extrema ajena he pasado en alguna boda o quince años ante el traje de las novias, que han decidido que es de "exquisito buen gusto" aparecer en el templo luciendo escotes tipo Angelina Joli,
que no se atrevería a mostrar en la gala de los Oscar.
No. No me parece de recibo medir mangas o faldas. Creo que un hombre está igual de presentable con un pantalón largo o uno corto.
Pero por desgracia uno ha visto en la iglesia de todo: trajes de baño, simples taparrabos, mini todo.
Sea uno creyente o no, hay lugares que por su propia esencia exigen un respeto: un lugar de oración de cualquier religión, el Congreso y la cantina de pueblo que tienen mucho parecido, la tumba del soldado desconocido… "¿qué frutas?"
Pobre de ti si dices algo. Otra vez te sacan la inquisición, la iglesia represora, las cruzadas y si te descuidas a Galileo Galilei.
No. Nadie pide cosas extrañas. Sólo un poquito de buena educación: saber guardar silencio, no molestar, una ropa mínimamente  adecuada…
¿Es tanto? Y lo curioso es que cuando se nos exige para entrar en una mezquita requisitos como pantalón largo, descalzarse o en el caso de señoras falda y llevar cubierta la cabeza, nos parece normal.
Pero como pidas lo más mínimo para entrar en un templo católico, la has liado, hermano.
Un poquito de buena educación, nada más. Pena que no se dé en los colegios y las escuelas mientras los niños se pasan las horas con el día del árbol, el día de la paz, el día de…, el otro día de… y aprendiendo las bondades del matrimonio homosexual y el aborto como signo de avance en los derechos humanos.
Urbanidad y buenas costumbres. Pena que lo hayamos perdido.

Doctor Fredy Ochaeta

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