REFLEXION VI DOMINGO ORDINARIO



 

 

 

 

Mirando Jesús a sus discípulos les dijo,   dichosos ustedes, oye ese dichoso es para mi también.

 


En un tiempo donde se vive en la inseguridad, donde pareciera que la desesperanza fuera el pan de cada día, donde cada día que pasa todo esta mas caro y   donde ya no nos alcanza el salario para poder satisfacer nuestras necesidades básicas como es el de la alimentación, luz, agua, casa, educación, salud etc, Jesús nos dice dichosos ustedes, pareciera que es controversial el mensaje de Jesús.

 


Y aun nos parece mucho mas raro porque nos habla de que quedaremos saciados porque teníamos hambre, porque reiremos si estábamos llorando, porque nuestra recompensa será grande en el cielo, pero también nos ponemos a pensar de que vale tanto esfuerzo, si necesito respuestas hoy, de que debo comer hoy, de que debo pagar hoy y  no mañana ni pasado sino hoy,  además  si todo probablemente lo gozaremos en el cielo entonces lo mas difícil es que todo es a largo plazo.

 


También pareciera que también nos quisiera consolar cuando condena a los ricos, y en ese momento  nosotros nos ponemos a pensar en los ricos, en los que tienen de todo y hacen de todo, las personas que a veces nosotros podemos envidiar porque quisiéramos tener lo que ellos tienen y hacer lo que hacen porque nadie les va a decir nada porque don dinero los cuida y como se dice que el dinero lo compra todo… y entonces de que preocuparnos,

 


 Además leemos artículos en los periódicos, vemos en la televisión de cómo viven la vida los ricos que están gozando el presente y  pareciera que ellos son mas dichosos que nosotros.

 


Pero recordemos que el cielo no se compra con recursos materiales… que el cielo no es la bóveda celeste que nosotros somos capaces de ver todos los días, que el cielo que nos habla Jesús  no es el cielo que  cambia de colores, que primero es rojo por la mañana y luego azul y luego naranja y por la noche es negro.

 


Jesús nos habla e insiste en el reino de su padre Dios, del reino que nos vino a invitar a que lo conociéramos y a que fuéramos parte de ese reino.

 


Nos habla del reino del que somos herederos y somos si lo decimos en un lenguaje actual del que somos accionistas.

 


Del reino que todos debemos de tomar parte y empezar a vivirlo en porque desde allí es donde se origina el mal o el bien en nosotros los cristianos.

 


Jesús no habla únicamente del hambre material, porque con colocar un comedor publico ya estaría resuelto el problema, Jesús no habla únicamente de aquellos que hemos llorado porque un familiar se ha muerto o porque nos hemos fracturado o que hemos tenido un accidente y a consecuencia del  accidente tenemos heridas que nos producen dolor y lloramos.

 


Tampoco cuando nos sacan de la iglesia o hablan mal de nosotros porque dicen que hicimos algo o que dijimos algo y nunca se dijo ni se hizo nada, o si en algún momento de nuestras vidas cometemos un error y debido a ese error (que pudiera ser la mentira, el adulterio, el falso testimonio y muchos mas) y  todo el mundo le recuerda el error que se cometió en el pasado  el error que Dios ya perdono y olvido pero los otros no lo han olvidado y no ve la lucha que se hace cada día para ser mejor.

 


Tampoco se opone Jesús a la riqueza como pudiéramos pensar.

 


El mensaje de Jesús es esperanzador porque nuestro padre cree y confía en nosotros, confía en nuestras capacidades, confía en nuestras actitudes, confía en nuestras decisiones porque somos hijos suyos y herederos del reino.

 


Jesús nos habla del hambre y la sed de justicia, como dice san Agustín de la justicia que nos acerca a Dios y nos lo recuerda Benedicto  XVI en su mensaje para esta cuaresma de este año 2010. Por ejemplo en nuestro medio podemos hablar de que la justicia, empezando por no dar mordidas ni aceptarlas por ejemplo cuando se nos venció la licencia de conducir.  De no propiciar un cambio en la pesa de la balanza porque la libra ahora es de 8 onzas por así decirlo.

 


De los que lloramos porque vemos que no se respeta el ser humano desde su concepción hasta la edad adulta porque vemos que cada día se  aconseja o se realizan abortos o se permite la eutanasia para  evitar que el enfermo siga sufriendo. desde nuestro entorno debemos de empezar, por ejemplo dedicándole mas tiempo al dialogo dentro de la familia, en recordarnos que el enfermo es un miembro de la familia y no un estorbo, platicando sobre temas como por ejemplo de sexualidad, la diferencia entre tener sexo y el amor.

 


Ante el abuso contra la naturaleza y las riquezas que en ella se contiene como la tala inmoderada de los arboles, nosotros no damos las licencias, pero si podemos realizar campañas de reforestación o sembrar aunque sea un árbol cerca de donde vivimos, para que nuevamente nuestro Cobán sea aquel Cobán donde abundaba la vegetación, llovía 13 meses al año y había chipi chipi.

 

 


O  la mala utilización del agua, por ejemplo si no cerramos la llave del chorro cuando nos estamos lavando los dientes y el agua sigue corriendo, o desperdiciamos el agua en tiempo de verano.

 

 


 O la minería mal encaminada porque como leímos en un diario matutino donde prohibía a una  minera canadiense de ocultar la verdad.

 

 

         O en la lucha porque los derechos de cada ser humano sean respetados y sus creencias también, por ejemplo el hecho de que en ciertos lugares se quisiera prohibir el uso de la cruz porque ofende a una minoría en vez de prohibir los casamientos arreglados entre familias, que para salir de una deuda, hacen contratos matrimoniales donde se vende por así decirlo a  una joven de 15 años o menos con una persona de 50 años.

 


    De que por el hecho de ser cristiano  se debe de morir o hay que asesinarlos como sucede en algunos lugares donde se practica otro tipo de religión y hay intolerancia religiosa.

 


Y  si no nos quedo claro, que debemos de hacer

 


Entonces  somos nosotros a quienes  nos toca empezar a cambiar nuestros corazones porque desde allí empieza la batalla entre hacer el bien o el mal.

 

 

De enseñar  y sobre todo de vivir  valores cristianos dentro de nuestra familia, de no mentir, por ejemplo si estamos en casa y nos llama por teléfono una persona que no queremos contestar decimos digan que no estoy.

 


De ser tolerantes con aquellos que no piensan y que no pertenecen a la misma religión que la nuestra y no imponer nada por la fuerza.

 


De ver menos televisión y pasar menos tiempo chateando para rescatar la convivencia familiar.

 


 De darle la mano al hermano que ha fallado como todos hemos fallado e invitarlo a que siga en su búsqueda del reino que Jesús nos vino a enseñar y sea parte de el.

 


De los bienes  espirituales que dios nos ha regalado, que  estén en función  de nuestro prójimo si es el servicio que sea buen servicio, si es el de la enseñanza que sea buena enseñanza. No olvidándonos del don de la humildad.

 


Nos corresponde ser mejores seres humanos, por ejemplo hace unos días, caminando por la calle se dirigió a mi  una persona y llorando me dijo, que no me iba a pedir dinero, y que no la tratara como la acababan de tratar, porque la habían maltratado y le habían dicho que no tenían dinero  para darle, porque se imaginaron que eso quería  y lo que ella quería únicamente era que la orientaran para buscar una dirección porque no era de acá. Entonces  que nos toco primero pedirle perdón por lo que le habían hecho sufrí y luego orientarla correctamente, viendo como el hecho de pedir perdón le transformo su vida en ese momento.

 


    Nos corresponde el tratar de hacer feliz al prójimo, por ejemplo conozco a una persona que tiene una empleada únicamente y esta empleada tiene su salario mínimo pero sabemos que no alcanza y espera que haya un aumento, pero También este patrono tiene un salario fijo y dependen de su trabajo su familia, entonces que hacer, juntos decidieron que lo cristiano era darle un incremento y que ellos iban a apretarse un poco mas el cinturón.

 


O como el caso de una ama de casa que en ocasiones cuando llegaban a venderle algo a la hora del almuerzo y ella veía que la otra persona estaba necesitada, le compartía de su almuerzo y el ver la expresión de asombro al principio y luego de agradecimiento en la persona que iba a tratar de ganarse su pan de cada día, recibía doble pan y su hambre fue saciada.

 


No pidamos que los otros empiecen a hacer algo, empecemos nosotros desde donde estamos a ser mejores cristianos y cristianas, no solo en la teoría de hacer el bien sino en la práctica haciendo el bien. 

 


 y si cumplimos en realidad todo lo que hemos compartido poniendo lo que nos corresponde a cada uno de nosotros para que el reino de dios sea una realidad en este cielo que se llama hoy, entonces escucharemos la voz de Jesús que nos dice a cada uno de nosotros.

 

 

 

Dichosos ustedes.

 

 


Predicó: Dr. Néstor Alvarado

 

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