LA SALVACION EN JESUCRISTO

 

Hermanos y hermanas tengan muy buena noche.

     Cuantas veces los poetas describen en sus escritos un mundo feliz, sin problemas, sin males, pareciera ser que estas personas viven en un mundo diferente al nuestro, desconociendo verdaderamente cual es la problemática que hoy nos quita el sueño a todos las personas. Y con los mismos pensamientos en la mente los políticos que gobiernan este país dicen que la violencia la están combatiendo con inteligencia, pero basta con leer los periódicos para darnos cuenta como brota la cizaña en medio del trigo y como en todos los rincones del mundo aparece desolador el mal, aparece como una epidemia que  cae como una sombra de mal agüero  sobre todos los hombres y mujeres de esta tierra, sin que podamos hacer algo al respecto, nos sentimos impotentes ante tanto desborde de maldad, que hiere como las plagas de Egipto a todos los que se encuentran a su alrededor.

     Quiero contarles que en fechas recientes un periódico  llevo a cabo un sondeo con psicólogos, sociólogos y religiosos en el marco de la celebración del día internacional de la familia, el 15 de mayo y lo que estos profesionales dicen es alarmante, pareciera ser que Dios se ha alejado de nosotros, que no esta presente en estas realidades que enferman al ser humano; inclusive por eso muchas personas piensan  que Dios no existe y algunos filósofos dicen que ya murió.

    Dicho estudio reflejo que 6 de cada 10 parejas se divorcian antes de los 5 años, 7 de cada 10 adolescentes tienen actividad sexual antes de los 18 años, 6 de cada 10 familias no funcionan y 3 de cada 10 mujeres sufren de violencia intrafamiliar, estos expertos dicen que lo anterior se debe a la pobreza que se evidencia con tantos niños en las calles y a la explotación laboral infantil y a la constante migración de guatemaltecos hacia Estados Unidos, porque esto fragmenta los lazos familiares al quedarse los hijos solo con el padre o la madre que se queda, los tíos o los abuelos.

      Los religiosos dicen que en términos generales el problema se da por la decadencia de los valores éticos y morales dentro de las familias, los cuales se trasladan a toda la nación.

     Como podemos darnos cuenta, el mal como una peste se ha metido en la familia, el diablo sabe que si toca a las familias la divide y la confronta alejándola de Dios, Maquiavelo dijo una vez “divide y vencerás” esto lo sabe perfectamente el enemigo y dividiendo a la familia por medio del pecado ha logrado dividir al mundo entero, este es un misterio que a veces cuesta explicar, pero lo que si sabemos es que su causa se haya en el pecado, no hay necesidad de ser experto para darnos cuenta de ello.

     San Pablo en la carta que dirige a los romanos sugiere que el pecado debilita al hombre y a la mujer y lo inclina a pecar, nuestra naturaleza es pecaminosa por excelencia, y lo peor de todo es que nos cuesta reconocer que somos pecadores y casi siempre le echamos la culpa al otro, en el jardín del Edén el hombre le echo la culpa a la mujer y la mujer a la serpiente, el rey David cuando reconoció y confeso  su pecado le echo la culpa a su madre en el salmo 51 cuando dice “ Mira que en la culpa naci, pecador me concibió mi madre” Pero porque somos asi, no tenemos que ser así.

     Pero en medio de esta realidad que muchas veces nos desanima, hay un camino y una verdad, Dios en su infinito amor envió a su único hijo, para que todo aquel que en El crea, se salve de todo mal y la salvación que el nos ofrece cubre todas las áreas de nuestra vida: material, corporal, lo trascendente, y lo inmanente, lo individual y lo social, no como dos alternativas, sino como un todo.

Nos ponemos de pie para proclamar el alegre mensaje: (leer Ef 2, 1-10) Palabra de Dios.

     Un escritor llamado Oscar Wild dijo una vez que habían hombres que morían a los 20, 25, 30 o 50 años pero que lo enterraban hasta los 70, 75, 80 u 85 años, con esto quería decir que tristemente hay mucha gente que parecen muertos en vida, son gente sin ninguna ilusión, gente pecaminosa, sin sueños, ni anhelos ni esperanza, gente sin un propósito en la vida, sin metas, sin una visión y misión.

      Sin duda alguna a esta clase de gente se refería el Apóstol San Pablo cuando menciona en la lectura anterior “a ustedes que estaban muertos en sus delitos y pecados” y esta es la consecuencia del pecado, muertos vivientes, porque el pecado trae como consecuencia la indiferencia, el desanimo, la angustia, la muerte espiritual primero y la física después, porque cuando nosotros vivíamos según el proceder de este mundo como se refiere el Apóstol vivíamos de nuestros instintos solamente, de nuestras bajas pasiones y los deseos de la carne y precisamente por vivir de esta manera nos damos cuenta hoy que las estadísticas mencionadas al principio no mienten, porque al dejarnos llevar únicamente por nuestros instintos mantenemos actividad sexual ilícitamente cuando lo hacemos fuera del matrimonio, las relaciones sexuales son un regalo de Dios solo para las personas que ya están casadas, cuando desenfrenadamente nos dejamos llevar por estas pasiones el o los  pecados cometidos nos lleve de la mano a cometer otros pecados, como por ejemplo un embarazo antes de tiempo, trae enemistad primero con el varón que casi nunca se hace cargo del encargo, esto nos lleva a buscar a un medico, comadrona o enfermera, que se preste a la práctica abominable del aborto y vaya si no es fácil encontrarlo, porque lamentablemente hoy abundan los seres indeseables que se prestan a cometer asesinato, porque el aborto es precisamente eso, un asesinato anunciado, si se dan cuenta solo en este ejemplo hemos cometido delitos y pecados infinidad de veces, contemos los males: primero los dos si son solteros cometieron fornicación, si hay un casado de por medio cometieron adulterio, pecaron contra el templo del Espíritu Santo que es su cuerpo, si la muchacha queda embarazada y aborta premeditadamente cometieron un asesinato,  volvieron a pecar contra el templo del E.S. al introducir sustancias tóxicas y artefactos dentro del cuerpo de la mujer, como si lo anterior no fuera suficiente cuantas mentiras decimos primero el varón que para conseguir la prueba del amor ofrece el sol, la luna y las estrellas y cuando ya consiguió lo que quería, abandona a la mujer y después ambos para ocultar el resultado mentimos y engañamos a nuestros padres, en adición a lo anterior podemos contraer enfermedades venéreas o podemos morir prematuramente en ese trance, como pueden ver solo en este ejemplo  cuantos males, delitos y pecados podemos contar, contemos nuevamente esos males que le acarreamos a nuestras vidas, complicándola:

1.  En el cuerpo, toda clase de dolencias, enfermedades pequeñas o grandes, leves o incurables, deteriorando así nuestro organismo.

2.  En la mente: desajustes y desequilibrios, falta de armonía consigo mismo, con los demás y con toda la creación, asi como angustia, temor, vergüenza, inquietud, ira, tensiones, tristeza, depresiones y una vida sin sentido.

3.  En las relaciones interpersonales: relaciones conyugales y familiares desajustadas, disfuncionales con graves daños para toda la vida, incapacidad de amar sana y constructivamente, abuso sexual en niños y adolescentes, agresión física y verbal, desconfianza y soledad, porque el que peca al final termina quedándose solo.

4.  Relaciones sociales: corrupción, opresión, explotación del más débil, injusticia, violencia y esclavitud del pecado, el que peca ya no es libre, sino esclavo del pecado y del demonio.

     Este es el desenlace de tan solo un pecado que sigue de moda, pero hay otro mal que es el síntoma de males mas profundos y esta enraizado en aquellos que nos gustan los traguitos, veamos también como el diablo se va adueñando de aquellos que nos gustan las bebidas espirituosas:  primero es tan solo un traguito, de vez en cuando, para la fiesta de 15 años, en alguna discoteca, para la Nochebuena o la graduación, después esto se va haciendo cada vez mas grande, de bebedores sociales nos vamos convirtiendo en bebedores ya de fin de semana, viernes es sábado chiquito decimos y por lo regular empezamos a beber desde el viernes al filo del medio día, sábado entero, domingo  y el día lunes como ese día ni las gallinas ponen, nos echamos un buen quita goma, unas cuantas miche ladas y un caldito para quitarnos la tembladera con todo esto y ya nos vamos convirtiendo en bolitos irresponsables, ya empezamos a faltar al trabajo, empezamos a mentir, a engañar, cuantos certificados médicos habremos conseguido ya para que en el trabajo no nos despidan, empezamos a robar, sino es dinero u objetos de valor, le robamos la paz y la tranquilidad a nuestra familia, quienes ya no duermen desvelándose y pensando en donde estamos, que nos pudo haber pasado, cuantas veces nuestros seres queridos salen a altas horas de la noche a buscarnos al no contestar el celular y nos buscan en los lugares mas horribles, cantinas, bares, hospitales, estaciones de bomberos, policías o en el peor de los casos en la morgue, el alcoholismo sigue avanzando y posiblemente ya a estas alturas, ya tuvimos algún accidente de tránsito, ya tuvimos alguna hospitalización como consecuencia de ese accidente de transito o por heridas de arma de fuego o punzo cortantes o por alguna intoxicación alcohólica, porque a todo eso se expone alguien que ingiere licor, después ya solo nos espera la cárcel, una hospitalización larga, cara y prolongada,  la locura o la muerte física, porque la espiritual ya hace mucho tiempo la perdimos,  la enterramos cuando sacamos a Dios de nuestra vida, el alcoholismo es un vicio que ataca el cuerpo, la mente y el espíritu, es un vicio que no mira condición social, religión o sexo, ataca a todos por igual, es un vicio que desagrada a Dios y por eso es clara la escritura al decir que ni los borrachos ni los homosexuales entraran al reino de los cielos, este es otro problema social que desagrada al Señor, cuanta gente a salido del closet hoy día, abundan en las calles, yo no se si nacen o se hacen, mas bien creo que se hacen porque Dios todo lo hizo perfecto, pero este tema lo dejamos para otra ocasión.

     A raíz de estos versículos bíblicos que le dan sustento a esta predica podríamos continuar hablando de tantos males, vicios, delitos y pecados que todos los humanos cometemos, males y pecados que no los manda Dios, ni los quiere para nosotros, tan solo son las consecuencias por hacer  mal uso de nuestra libertad y de nuestro libre albedrío.

      Libertad y libre albedrío  que Dios en su inmensa misericordia nos dio tanto a los varones como a las mujeres, cuyos dones hacen posible que tanto ustedes como yo,  seamos imagen y semejanza de nuestro creador, pero no me alcanzaría esta noche para hablar de los mismos. Pero en medio de toda esta realidad en donde el demonio tiene metida la cola, “Dios rico en misericordia, por el grande amor con que nos amo, estando muertos a causa de nuestros delitos, nos vivifico juntamente con Cristo, por gracia hemos sido salvados”.

     Dios rico en misericordia se revelo en Jesús, pues como dice el evangelista San Juan “tanto amo Dios al mundo que le dio a su único Hijo, para que los hombres no perecieran, sino que fueran salvados por El”

      Por eso en esta hora a Dios no le importa todo lo que fuimos, hicimos y dijimos, porque Cristo pago el precio por nuestro rescate, Cristo es nuestra victoria, Cristo es nuestra salvación, Cristo es nuestro Rey, Señor y Salvador y solo en el encontraremos el descanso que tanto necesitamos y la salvación. Ese Jesús que yo les predico es aquel mismo Jesús que hace mas de dos mil años nació en Belén, a los 30 años empezó a predicar, empezó a anunciar el reino de su Padre, a sanar enfermos, a hacer caminar a los cojos, a hacer oír a los sordos, a hacer  hablar a los mudos, curar leprosos, a sacar demonios, resucitar muertos, es aquel Jesús que nos enseño a decirle a Dios Padre, que nos enseño a rezar, que nos dijo que no tuviéramos miedo, porque El esta con nosotros, que nos dijo que su yugo es suave y su carga ligera librándonos de tantas cargas, ese Cristo  que toca la puerta y si le abrimos entrara y comerá con nosotros, ese es el Cristo en que yo creo, en ese Cristo que no se contento únicamente con predicar este mensaje, sino que vivió de acuerdo a el, no divorcio su decir con su actuar, que vivió de acuerdo a su doctrina, que paso haciendo el bien, que perdono pecados y no condeno a los pecadores y consoló a los tristes, el Cristo en quien yo creo es aquel que se enfrento a las autoridades políticas  y religiosas de su tiempo, por los pobres y los sencillos, estos lo condenaron a morir y una muerte de cruz, por eso hermano y hermana si tu reconoces que eres pecador y aceptas y reconoces a Jesús como tu rey, tu Señor y Salvador, si confiesas con los labios que fue crucificado, muerto y sepultado, pero que al tercer día resucito de entre los muertos, que subió al cielo y que esta sentado a la derecha de Dios Padre y que de nuevo vendrá para juzgar a los vivos y a los muertos, si crees que vive para siempre y que es el Señor de todo lo que existe, si reconoces que es el único maestro y el único pastor y lo aceptas como el Señor de tu vida y aceptas sus mandatos y lo amas y le entregas tu vida y te conviertes  a partir de este momento seremos salvados por Cristo Redentor, por amor, porque el mismo lo dijo que “detesta el pecado, pero ama al pecador”

     También dijo que donde dos o tres estén reunidos en su nombre El estará en medio de nosotros, yo se que esta aquí, en estos precisos momentos yo se que esta aquí, siento su presencia vivificante y si usted siente lo mismo, invoque su santo nombre porque el quiere perdonar sus faltas, en este momento nos quiere sanar, con su sangre nos quiere limpiar, créalo con todo su corazón, con toda su mente y con toda su alma y asi será.

     Hace algunos días yo vi un programa en televisión que se llama El regreso a casa, en el entrevistaban a un mormón que se volvió Católico, ya casi al final del programa le pidieron un consejo para todos los católicos y el recomendó que se convirtieran, el entrevistador se quedo casi mudo con el consejo que dio. ¿Qué nos querría decir este ex mormón a todos nosotros los católicos? Si nosotros escudriñamos las Sagradas Escrituras nos daremos cuenta que en los evangelios varias veces recomiendan la conversión, Juan el bautista, inicio su ministerio haciendo un llamado a la conversión, Cristo mismo llamaba al arrepentimiento y conversión, San Pedro en Jerusalén también hacia un llamado al arrepentimiento y a la conversión para que fueran borrados nuestros pecados y San Pablo en Listra proclamaba que se convirtieran al Dios vivo. ¿Pero que significa conversión? En lenguaje espiritual quiere decir darle la espalda al pecado y volverse a Jesucristo, abandonar las tinieblas y acoger la luz, es pasar del desamor al amor, de la lejanía a la cercanía de Dios.

      La conversión es un proceso que dura toda la vida, no basta decir ya acepte al Señor y levantar la mano, sino hay que estarse convirtiendo todos los días, porque por nuestra condición humana todos los días estamos pecando, si no es con la mirada altiva, es con las manos o con la mente, todos los días pecamos de pensamiento, palabra obra u omisión y por eso debemos recurrir al sacramento de la penitencia muy seguido, por eso hermanos y hermanas si hay alguna persona hoy aquí, que quiera seguir y convertirse a Jesús todos los días de su vida, le pido que por favor a la brevedad posible pase con su sacerdote y confiese todo aquello que lo aleja del Señor, misericordioso es El que perdonara todas nuestras culpas.   Amen.-

 

JOSE LUIS RIVEIRO FERNANDEZ, PREDICO EN: PARROQUIA DE SAN CRISTOBAL VERAPAZ; el 23-05-09, y en Salon San Anselmo, Parroquia de San Marcos; el 07-09-09.-